Una vajilla blanca, distintas combinaciones

 

El estilo jamás pasa desapercibido y un gran legado que nos dejan los expertos al respecto es que, para ello, los elementos básicos o minimalistas son muy importantes. 

 

Uno de los colores más representativos de una buena creación es el blanco, así que contrario a lo que muchos dicen cuando lo califican de aburrido, este tono tiene la capacidad de complementar y equilibrar de manera muy agradable los espacios, las prendas e incluso tu mesa. Así que, aplica para casi todo. 

 

Una vajilla blanca, por ejemplo, te permite darle rienda suelta a tu imaginación mientras sirves diferentes recetas, creando un lienzo particular y único. Puedes combinar las formas cuadradas y redondas, e incluir platos con diseños coloridos. 

 

Los mejores complementos son los colores ácidos en detalles como líneas, puntos y flores, aunque el negro al ser el tono opuesto también encaja de manera interesante. 

 

Debes crear un punto focal, elige el plato para la preparación principal y decora con los bowls que llevan las adiciones. También, puedes decorar la mesa con adornos afines a tu composición y a la celebración. Navidad es una época propicia para hacer resaltar tu mesa en medio de festines y regalos.

 

Así que anímate a componer, a pesar de que el resultado definitivamente puede convertirse en una obra de arte, no necesitas ser un artista para lograrlo. Tus invitados estarán ansiosos de ver tu próxima composición. 

 

Elige diseños para combinaciones increíbles según tu estilo aquí